NOCTURNO (estracto)
Manuel Acuña(méxico)
Pues bien, yo necesito decirte que te adoro,
decirte que te quiero con todo el corazón;
que es mucho lo que sufro, que es mucho lo que lloro,
que ya no puedo tanto, y al grito que te imploro
te imploro y te hablo en nombre de mi última ilusión.
Comprendo que tus besos jamás han de ser míos;
comprendo que en tus ojos no me he de ver jamás;
y te amo y en mis locos y ardientes desvaríos
bendigo tus desdenes, adoro tus desvíos,
y en vez de amarte menos te quiero mucho más.
A veces pienso en darte mi eterna despedida,
borrarte en mis recuerdos y huir de esta pasión;
mas si es en vano todo y mi alma no te olvida,
¡qué quieres tú que yo haga pedazo de mi vida;
qué quieres tú que yo haga con este corazón!
¡Figúrate qué hermosas las horas de la vida!
¡Qué dulce y bello el viaje por una tierra así!
Y yo soñaba en eso, mi santa prometida,
y al delirar en eso con alma estremecida,
pensaba yo en ser bueno por ti, no más por ti.
Esa era mi esperanza…mas ya que a sus fulgores
se opone el hondo abismo que existe entre los dos,
¡adiós por la última vez, amor de mis amores;
la luz de mis tinieblas, la esencia de mis flores,
mi lira de poeta, mi juventud, adiós!